martes, 24 de septiembre de 2013

LAS BARRAS POSESAS



LAS BARRAS POSESAS 
Por Silvia Betancourt Alliegro    

El fútbol es parte vital de las finanzas planetarias; los hombres jóvenes, fuertes, decididos y disciplinados son arquetipos de lo  que, se supone, se apropiarán los asistentes a los estadios, que sueñan con ganar  millones de US$ por patear.

El hombre que puede pagar la boleta se cree superior a los que escuchan la justa por la radio, o la ven por televisión; y actúa de acuerdo a sus “principios”: ataca a los seres que ostentan la divisa contraria que están ubicados en la misma gradería, sin ninguna vergüenza, asistido por el anonimato y  por sus compañeros de divisa.


Un locutor emite; “Pero los nuestros, que ya no tenían nada que perder, se lanzaron locamente al ataque, ardiendo de coraje, hicieron toda clase de proezas. El estado físico de los muchachos no dejaba nada que desear, bajaban y subían incesantemente, y Coll, como un jefe guerrillero, (¡!) creaba peligro con cada uno de sus pasos”.

¿Quién podrá establecer cláusulas para que los cronistas radiales se ajusten a ellas? ¿El tono de la voz, aunado a los verbos utilizados como proyectiles a la audiencia, son los adecuados para esos momentos de efervescencia? ¿Se debe prohibir la entrada de la hinchada con radios portátiles y celulares? Y los estandartes que los aglutinan, y por los cuales se pelean, que han sido y serán elementos de las guerras formales ¿Podrán prohibirse?

Después de graves enfrentamientos dentro de los estadios, en las calles y plazas, que han dejado víctimas en ciudades colombianas, el gobierno envía la fuerza pública en manada a los estadios de fútbol, y eso representa un gasto adicional para mantener el orden público; porque además de que tiene que mantener tropa en cada lugar poblado, ahora tendrá que aumentar el pie de fuerza para contener a las hordas que esgrimen ¡el amor a un equipo de fútbol! como pretexto para agredir con intenciones asesinas a todo el que  luzca ¡un color! diferente.

Las medidas tendrían que ser extremas, quizás sería bueno que estuvieran separadas: los unos en oriental, los otros en occidental; a esto dirán los que se benefician con la venta de boletería, que no les interesa porque el llamado a la guerra es lo que llena las instalaciones y sus bolsillos.

Y además, el problema se trasladaría del todo a las calles adyacentes a esas infraestructuras, es lo secuencial, pero que también puede ser reglamentado por las mentes inteligentes y entrenadas para los efectos, que saben de estrategias para la guerra y están al servicio del Estado –y por tanto, para salvaguardar las vidas y bienes de los ciudadanos.
@yastao










domingo, 22 de septiembre de 2013

DEMOCRACIA


Hoy, como siempre que estoy viva
escucho música para atrapar recuerdos
darles un manotazo y asirme a este instante
¡Así es la eternidad!

No puedo retroceder en cuerpo
y el alma se resiste a desistir
¡Cuánto ha viajado mi alter!
para siempre aterrizar de panza en el mismo suelo
abonado con retazos de miles de cadáveres

Los asesinos están escondidos
tras el biombo manoseado y exasperante
que irradia una palabra: democracia
se les llena la boca con las cuatro sílabas
y hacen gestos ensayados frente al espejo

Su familia ríe con disimulo
pues sabe quién es en la intimidad
lo aplaude en público y en privado
¡lo extorsiona!

@yastao

miércoles, 18 de septiembre de 2013

LOS DEMONIOS DE ÁLVARO - Ensayo



Por Silvia Betancourt Alliegro
                                                                                                                                 
Ante los hechos abominables cometidos por los hombres que  Álvaro Uribe Vélez nombró para administrar todos los bienes nuestros, nos tenemos que someter al estudio de la naturaleza del demonio.
Vamos a ver, es conveniente advertir que el pecado específico del diablo es el orgullo del que todos adolecemos, admitámoslo o no; todos los bienes terrenales son producidos para contentar la suficiencia de la que nos gusta hacer ostentación, pongamos por ejemplo la arrogancia de Andrés Felipe Arias, antes, en, durante y después  del ejercicio de sus funciones. 
Como el mencionado ente que nos ocupa carece de órganos sensitivos, propios de los encarnados, el temor, el dolor, el gozo y las otras pasiones sensibles no pueden darse en él. Entonces, tenemos que hacernos una pregunta ¿Qué siente Luzbel? ¿Qué siente Álvaro Uribe? Creo que nada, pero posee algo muy poderoso: la voluntad, y ahí radica su condena, porque al decir de Tomás de Aquino en la Summa Teológica “quiere que no sean muchas las cosas que son y quiere que sean muchas que no son”; de ahí parte su terrible infierno espiritual, su dolor inenarrable.
Ahora viene otra pregunta ¿qué tipo de conocimiento tiene Mefistófeles? Según Tomás de Aquino no ha perdido aquellos dones de inteligencia que por su anterior naturaleza, Luzbel, le pertenecían; pero en ellos ha quedado ofuscado especialmente ese tipo de conocimiento que otorga el amor.

Con todo, sus competencias son grandes por su anterior condición de ángel- presidente, por decirlo de alguna forma, lee algunos pensamientos de los demás. Además, la experiencia, acumulada a lo largo del tiempo lo hace un ‘empírico’ sin necesidad de basar sus conocimientos en lo sensible. Su conocimiento excede en mucho al que tienen los mortales y, por si fuera poco, puede además, operar ciertos portentos que causan pasmo, temor y admiración.

No es que pueda ordenar a los hombres ejecutar determinadas acciones, pero sí puede aplicar ciertas “semillas” que se hallan en los ‘elementos’ del mundo para que de este modo, se logren determinados efectos; de ahí que para todas aquellas ‘transformaciones’ que puede llevar a cabo mediante ciertas virtudes naturales utiliza aquellas semillas que puede manipular a su antojo: Familias en Acción, Agro Ingreso Seguro, Seguridad Democrática, entre otras.
Lo que no puede hacer es transmutar el orden natural de las cosas, por ejemplo, transformar al burócrata en honrado, y si a veces logra algún portento, no es que ocurra realmente, es pura apariencia, una especie de artificio. Puede suceder de dos maneras: Primera, por acción interior, afectando la fantasía del hombre y también sus sentidos corpóreos, de modo que vea otra cosa de lo que en realidad tiene delante. Segunda, por acción exterior, dando al aire ciertas apariencias y figuras que se muestren visiblemente y produzcan la correspondiente enfermedad de los sentidos.
Tomás nos advierte del posible influjo de los astros en el demonio. Pudiera parecer, por el efecto que ciertos incrementos del influjo lunar tienen sobre algunos, que el demonio en semejantes condiciones puede actuar con más facilidad y potencia, podrá aprovechar ciertos ‘aumentos lunares’ para perturbar la fantasía de los hombres…Álvaro Uribe es de signo Cáncer y lo rige la Luna. 
Hay otras opiniones de varias escuelas del pensamiento: los peripatéticos, los platónicos; en algunas sectas búlgaras el demonio se presenta a los primeros cultivadores de los campos exigiéndoles acatamiento como señor feudal: es el señor de las tierras, bienes y cultivos; otorga la savia y la fertilidad (tal vez el derecho de pernada). El hombre medieval magnifica y teme al demonio, reconoce su poder; el renacentista pretende aprovecharse de sus poderes, el hombre de la Ilustración lo degrada y convierte en objeto de burla. ¿A qué escuela o periodo pertenece usted?
@yastao


lunes, 16 de septiembre de 2013

SITIADOS POR SANTOS

Desde mi cocina
Por Silvia Betancourt Alliegro

Los santos son entronizados como tal por hombres desde el Vaticano, gobernado por hombres para hombres.
Los católicos los usan como intermediarios ante Dios para conseguir milagros, algunos son muy antiguos y ello les confiere preponderancia ante los acogidos recientemente por el santoral.
Los disidentes no creen en ellos, por tanto no tienen soberanía en ninguno de sus actos como encarnados, pongamos por caso, al elegir caminos que recorrer en su vida pública o privada; podemos asumir que están libres de sus encantos.
Los que están amarrados al sistema tradicionalmente impuesto, tienen que creer que fueron seres encarnados para llegar a ser ejemplo de multitudes, sus antepasados así lo inocularon desde la cuna, y estarán amarrados a los actos de los santos, hasta que la muerte los absorba, de tal manera que es probable que en su tumba los dolientes erijan imágenes de seres blancos, con alas y trompeta a la mano.
La fe nos amarra a lo escrito en los Libros Sagrados, son bitácora para el camino que recorreremos palmo a palmo, un año tras otro; en el caso de que los santos pertenezcan a una casta ‘superior’, sus palabras y acciones son tomadas como doctrinas irrebatibles, sus modos de vida aplaudidas por los seguidores, así carezcan de todo lo que les sobra a los elegidos desde su gestación.
En Colombia no teníamos alguno en el santoral, ahora una antioqueña, raro no es, nos representa en el exclusivo círculo que puede interceder ante el mismísimo Dios para que las peticiones por salud, dinero y amor sean atendidas a mayor velocidad.
Tenemos otros santos que usan el poder por otros Medios; desde que aprendimos a leer nunca faltaba El Tiempo para acercarnos a una realidad vedada para los que no querían, o no podían acceder a él. Desde entonces nos convertimos en lectores de dos categorías: los consumidores de opinión y los de noticias.
Desde el 30 de enero de 1911, El Tiempo manipula todos los pensamientos y acciones de los mortales nacidos en Colombia. Sus líderes de opinión han sido bendecidos por todos los santos, así no estén en las escrituras actuales; es que los nuevos propietarios son más intercesores e interceptores ante el sistema.
Vamos a repasar la historia, usando Wiki, empezando por el más importante, desde mi punto de vista, Enrique Santos Calderón, tiene en su árbol genealógico más próximo a su tío-abuelo, el ex presidente Eduardo Santos y a su abuelo, el columnista Enrique Santos Montejo "Calibán". Es hijo de Enrique Santos Castillo y Clemencia Calderón Nieto. Sus hermanos son Juan Manuel Santos -actual presidente de Colombia-, Luis Fernando Santos, ex directivo de El Tiempo, y Felipe Santos, periodista y empresario de espectáculos.
Enrique Santos, como Juan Manuel, es un hombre de la entraña del poder. Sobrino nieto de presidente, hijo del jefe de redacción y editor general de El Tiempo durante más de medio siglo, Enrique Santos fue director del diario más poderoso del país entre 1999 y 2009. Ahora es el hermano mayor del Presidente y el papá del director de la revista Semana.
Pero durante una época de su vida Enrique también fue señalado como “guerrillero del Chicó”. Después de estudiar en el Gimnasio Moderno, Nueva Granada y Anglo Colombiano, y de graduarse de Filosofía y Letras en la Universidad de Los Andes, se fue a hacer una especialización en ciencia política en Múnich. Allá conoció a su primera esposa, María Teresa Rubino, y se acercó más a la ideas de izquierda en boga en pleno 1968. Se ha casado tres veces: Primero con María Teresa Rubino Santuccio, de cuya unión nacieron Alejandro -director de la RevistaSemana-, y Julián. Luego con Jacqueline Urzola Náder, madre de Josefina y Enrique. Y en 2009, con Gina Benedetti Naar, que antes era su cuñada, porque había estado casada con Felipe Santos Calderón. Enrique Santos Calderón cursó estudios superiores de Filosofía y Letras en la Universidad de los Andes, en la cual se graduó en 1967. Luego hizo una especialización en Ciencias Políticas, en la Universidad de Múnich, recibiendo su título en 1969.
Enrique Santos Calderón ha escrito cuatro libros hasta la fecha: La Guerra por la Paz (1985): Sobre los diálogos entre el gobierno y las guerrillas.
Fuego Cruzado (1988): Investigación sobre el paramilitarismo, los grupos subversivos y el narcotráfico. Palabras Pendientes (2001): Reportaje a manera de conversación entre Santos Calderón y Alfonso López Michelsen acerca de la política nacional. Fiestas y Funerales (2002): Compendio de las mejores columnas de "Contraescape".
 Reconocimientos otorgados[editar]Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar 1983: Categoría Trabajo de opinión y Análisis, por su columna "Contraescape". 1988: Categoría Vida y Obra de un Periodista, compartido con Daniel Samper Pizano.
Premio Internacional de Periodismo Rey de España 1985: Por sus crónicas sobre el sandinismo en Nicaragua.
Premio Nacional de Periodismo del CPB
2007: Categoría Vida y Obra de un Periodista, en reconocimiento a su labor como columnista y co-director de El Tiempo.
Como podrán observar, Enrique Santos Calderón es el más importante de los santos vivos, ante él, sus parientes Juan Manuel y Francisco, son pigmeos que la fortuna entronizó en el poder, adheridos a los precedentes históricos de su familia y su Medio.
Podemos hacer cábalas sobre lo que se avecina para Colombia en la próxima administración, tomando en cuenta las palabras emitidas por el actual presidente, Juan Manuel Santos, quien en el primer año de su gobierno en entrevista de #Añonuevo con Patricia Lara, publicada en El Espectador, exhibió su ilusión de que algún día se le considere un “traidor de su clase”.
 El que parece el menos peligroso: Francisco Santos Calderón (Bogotá, 14 de Octubre de 1961) es un periodista y político colombiano que se opone activamente al proceso de paz en Colombia. Fue secuestrado por el narcotraficante Pablo Escobar en 1991 y en el año 2000 tuvo que salir de Colombia por las amenazas de muerte de las FARC. Regresó en el 2002 y fue elegido como vicepresidente de la República de Colombia hasta el 2006, y reelegido de 2006 a 2010. En 2010 regresó al mundo del periodismo como director de RCN noticias de la mañana para reemplazar, ni más ni menos que a ¡Juan Gossaín!
Para que los Santos nos sigan conduciendo como ganado al matadero, tendrán que entregar el garrote a Enrique, a quien admiro profundamente por su pluma esclarecedora, y que tal vez no desee ocupar la silla del poder que ha combatido con fiereza literaria. Una cosa es una trinchera, otra el escritorio-altar de un intelectual.
@yastao


domingo, 8 de septiembre de 2013

EL OCASO DEL ARQUERO






EL OCASO DEL ARQUERO

Por Silvia Betancourt Alliegro

Si él no hubiera sido arquero, tenga la seguridad de que jamás hubiera conocido a Silvia  Ciudadana,  quien aún no había aprendido a sustraerse a la realidad que limita, pisotea, que escamotea ideales. Para entonces ella vivía en un edificio con cancha de fútbol y desde el balcón del piso 12 donde estaba ubicado su apartamento, tenía una tribuna que ya hubiera querido el médico Ochoa.

Allí se libraban los más fieros combates entre hombres con perfecto capital esquelético; se cambiaban frente al público, así que Silvia  Ciudadana aprendió cómo se ponían los suspensorios –era lo primero-, después la pantaloneta, y a continuación mínimo tres pares de medias; los guayos eran los penúltimos y por el ceremonial para chantárselos podía adivinar cuánto esfuerzo monetario le habían costado a cada uno de los gladiadores, por su aspecto podía pronosticar si habían sido debidamente trajinados, y por tanto, tenían un valor agregado que jamás poseería el balón, porque se juega con uno cualquiera, pero jugar bien, lo que se dice bien, sólo se logra con unos guayos que se hayan adaptado a cada callo de cada pie, a cada centímetro de la piel que los forra. Para el final quedaba siempre el ritual de la camiseta, esa prenda que es confeccionada con predeterminados colores que la hacen bandera, y que ondea en el campo a mínimo cincuenta kilómetros por hora, por ella hasta han asesinado a seguidores de un equipo; y sé que muchos hombres ya abuelos conservan varias (y las guardan con el sudor del último esfuerzo, como los guerreros hacen con sus trofeos).

Una mañana de domingo, el único de la semana en que podía levantarse tarde, a Silvia  Ciudadana la  despertó una gritería aderezada con aplausos, se asomó a la tribuna y vio que muchos hombres y pocas mujeres estaban situados a los costados del arco que cuidaba un ser que casi no se veía estando de lado; tenía puesta una cinta en la frente y unas mechas de pelo castaño le colgaban por todos lados, en su atuendo usaba  los colores de que disponen los papagayos, y estaba estático como una araña esperando en su tela; Silvia  Ciudadana abarcó con la mirada el área de las dieciocho y supo que se disponía a tapar un penalti ¡lo tapó! a tal velocidad y a tal altura que esa secuencia captada en su totalidad llegó a formar parte de su acervo de asombro.

El hombre-arquero, era casi un adolescente, no era caleño, por tanto no sabía bailar salsa, no conocía las proclamas de Rubén Blades que sudaban a toda velocidad  los nativos de la ‘Sucursal del Cielo’, no sabía lo que significaba comer sartas de pandebono y café con leche al desayuno, ni por qué se vendían chontaduros por todas las calles y plazas.

Se volvió célebre el arquero aquel, en el edificio, y en casi todas las canchas donde jugaban fútbol los más tesos, le pusieron un remoquete de otro famoso, pero argentino: Gatti, y muchos muchachos del norte de Cali (que eran el terror de todos los oncenos de la ciudad, por su calidad)  lo querían en su equipo; renombrados fueron  Areiza, Álvaro Muñoz Castro, Tocayo Ceballos, Armando Manrique, Juan Betancourt, Pepe Bolaños,  Héctor Fabio Ceballos, El ‘Mono’ Laureano, el ‘Muñeco’ Montes.

Un día se apareció Gatti por la fábrica de transformadores de don Luis Enrique Cruz, donde trabajaba Silvia  Ciudadana, la mujer de la tribuna, joven y con algunos atributos que saltaban a la vista, él quería que don Enrique, Bonifacio para sus amigos, le colaborara para arreglar las canchas, así que mientras miraba uno que otro tubo de hierro, le echaba ojeadas a Silvia  Ciudadana, que mostraba todo el esplendor de su juventud metida en una oficina a mirada abierta: muchas ventanas de vidrio. Desde ese día se dedicó Gatti a cortejarla, pero ella tenía otras perspectivas y algunas obligaciones, por tanto, pasaron años antes de que el acaso los reuniera.

Y cuando eso sucedió, transcurridas unas semanas, Silvia  Ciudadana se dio cuenta de lo imprudente que es pasar a ser parte pasiva de la rutina de un jugador de balompié…se convirtió en una de las miles de viudas del fútbol -y para hacer más llevadera su existencia le acompañaba algunos fines de semana a los partidos-, se aprendió todos los reglamentos, le hacía barra, captaba los errores del equipo, recibió balonazos en el rostro, aguantó hambre, frío, zancudos, junto a otras mujeres en las mismas circunstancias, le llevó agua, paletas, le lavó los uniformes; pero jamás logró que la contemplara con el fervor con que observaba los partidos; o que la oyera con el oído despierto y el ánimo exaltado con que escuchaba a los narradores deportivos o a sus compañeros de oficina o de juego –que lo mismo son, pues un futbolista jamás será un ejecutivo a ultranza-.

Han transcurrido extensos años, y en ellos fueron quedando retazos físicos y mentales de los personajes; Gatti jamás logró ser el más grande arquero del mundo, como se sentía predestinado (sus ojos lo declararon fuera de lugar), pero siguió tapando, con lentes de contacto, cada fin de semana durante treinta años consecutivos, porque su esqueleto y su temple jamás perdieron estatura.

Silvia  Ciudadana, exiliada de sus costumbres,  sus errores,  amigos, familia; de su ciudad de brisa y sol, movimiento, ritmo y sabor; se refugió en la maternidad, en la literatura y en la cocina. 

Ahora los dos son como un terreno de fútbol en invierno: no se usa para que no se deteriore, especialmente (dice el arquero) en el área de las 5.50;  no se riega porque no hay necesidad,  nadie lo mira porque no lo puede usar, de vez en cuando se le quitan los rastrojos para que no se afiancen; la juventud está ausente con sus gritos y giros impredecibles; y ellos solos, los hijos ya no están, cada uno hace lo que quiere: Gatti habla todo el día en la radio, en la universidad, en los foros; mira por la televisión por cable a los mejores jugadores del mundo, lo extraño es que a veces se queda dormido.

Silvia  Ciudadana le cocina en silencio, limpia en silencio, recapacita y escribe en silencio para cualquiera de los que apenas empiezan a jugar el primer tiempo de su vida, y deja un legado: “…no cuelguen los guayos jamás, porque a la vida hay que domarla, cabalgarla, driblarla, manejarla por la izquierda, por la derecha, hay que ubicar a los compañeros de equipo, y a los contrarios;  y existe sólo una meta: al arco contrario hay que hacerle goles, porque la satisfacción es para los que persisten en el juego de la vida, pero limpio, señores, como dice la canción ‘Cuatro Puertas: “Juega con tus cartas limpias en el juego de la vida, que al morir nada te llevas, vive y deja que otros vivan…, en el juego de la vida, cuatro puertas hay abiertas..”

En la última página de su último libro, Silvia  Ciudadana consigna: “Pero mientras tanto (la parca espera) usted, hombre en el segundo tiempo de la vida, asista a los estadios cada domingo, o vea los partidos por televisión, lea las páginas deportivas y haga apuestas con los ‘muchachos’ con más de medio siglo de existencia, tal como ahora hace Gatti en el ocaso exquisito de su vida; pero sobre todo, gánese una compañera que posea uno de éstos dos requisitos: o que sea muy inteligente, o lo suficientemente bruta”.

FINAL, FINAL (por ahora) El arquero murió, por negligencia de la Nueva EPS, es otra historia que me falta por narrar, cuando el terrible dolor por su ausencia definitiva se mitigue.
@yastao

jueves, 5 de septiembre de 2013

EFECTO BUMERANG



Desde mi cocina
Por Silvia Betancourt Alliegro

EFECTO BUMERANG 

El comercio con el conocimiento son los padres del terrorismo, trataré de explicar esta afirmación, más que todo para quitarme del espíritu un peso que no puedo erradicar.

Allá por los años setenta, el físico norteamericano, Theodore B. Taylor, a cuya mente se deben muchos inventos en materia de bombas atómicas; en una entrevista concedida a El New Yorker, citó ciertos manuales que podían ser de utilidad para un individuo dispuesto a fabricar una bomba atómica, y de manera especial, un manual publicado por la Comisión de Energía Atómica norteamericana: The Efects of Nuclear Weapons , y de esas fuentes todos los subversivos bebieron y se enteraron de que partiendo del uranio 235 es posible fabricar una bomba con un peso de 100 kilos, cuyos efectos serían al equivalente a 500 kilos de explosivo común (TNT).

Aseguró Taylor, hace más de treinta y ocho años, que para la fabricación de una bomba atómica sólo se necesita un garaje, y todo el material puede adquirirse mediante llamadas telefónicas a empresas que se encuentran en el directorio telefónico de Nueva York

El mencionado físico norteamericano recomienda públicamente dos libros en los cuales se suministra todo tipo de información, hasta las direcciones donde pueden comprarse algunos materiales.

El seis de agosto de 1945 los Estados Unidos demostraron cómo se tenía que operar para obtener éxito lanzando sobre ciudades habitadas la bomba atómica: primero tenía que fabricar dos o tres bombas; la primera para demostrar, haciéndola explotar, que se encontraba sin lugar a dudas en posesión de otras, que harían explotar en caso de que no se cumplieran sus exigencias, y efectivamente, la primera cayó sobre Hiroshima y tres días después lanzaron la segunda  en Nagasaki, Japón no esperó la tercera, al sexto día se rindió.

Menos mal que los terroristas de cualquier nacionalidad aún utilizan explosiones rudimentarias para exterminar a pequeños núcleos de población, es posible que aún no tengan definidas sus prioridades, o no quieran mostrar todas sus cartas en cuanto a las exigencias que harán al mundo en general, esto no es cuestión de hemisferios físicos o religiosos, es algo arcano para alguien que no pertenezca a las organizaciones que por ahora llamamos terroristas, pero la civilización a la que atacan directo al corazón –es decir a sus centros financieros-  fue la maestra que vendió -y vende- sus conocimientos a cualquier cliente.

Los principales libros sobre el tema de las bombas atómicas se han escrito en inglés, y por autores sajones, resulta imposible impedir que las empresas editoriales los editen y vendan, y que además los mortales comunes los fotocopien; es que en más o menos ochenta días un ingeniero  es capaz de leer y sacar toda la información para producir lo que sea y para lo que sea. A mediados de la década de los setenta, no poseo la fecha exacta, los ‘terroristas’ atacaron la sede el Guinnes Book of Records, obra subvencionada por la cerveza “Guinnes”, y quizás la más británica de las instituciones.

Para concluir, cito una frase sacada del libro de Félix Greene, El Enemigo: “En Occidente hoy día el combatiente no necesita esperar el momento en que lo lancen en paracaídas, se encuentra desde su nacimiento en el territorio enemigo”.
El arma que usan es perfecta: la psiquis de jóvenes que no quieren llegar a adultos… y nuestra Historia patria entroniza como héroe a Ricaurte en San Mateo… un kamikaze.
@yastao

miércoles, 4 de septiembre de 2013

SIN CAUTIVERIO NO HABRÍA QUIJOTE (Taller)



SIN CAUTIVERIO NO HABRÍA QUIJOTE (Taller)
Por Silvia Betancourt Alliegro

Cojan lápiz y papel, que hoy la lectura es larga, pero dará sus frutos, estoy segura. No se olviden de que sus conceptos están por encima de lo que les leo o digo, POR TANTO, A HACER MAPAS, para que después escriban, que es lo importante.

Hay un hecho fundamental en la vida y obra de Cervantes: el cautiverio. Este es el hecho primordial, el suceso que causa una honda transformación en la vida y el pensamiento del autor, ahora pregunto: ¿Y en la suya? ¿Qué proyecta?

Los cinco años de reclusión en las mazmorras de Argel lo marcan para siempre como hombre que piensa escribir para describir hasta dónde puede llegar la  maldad de los encarnados. La literatura lo libera, y nos libera, tengan la certeza de esto.

Cervantes convirtió el sufrimiento en expresión artística, fue sincero para asumir cada paso, cada golpe, cada ofensa, como material que guardó en la memoria para escribir y escribir; y no se dejó amargar, sabía que su alma sobreviviría, por tanto, se dedicó a legarnos con admirable humor e inmensa poesía, todos sus instantes encarcelados durante cinco años continuos de 1575 a 1580; en ese tiempo tenían 25.000 cautivos cristianos en Argel encerrados en “el baño del rey”: corral de esclavos, hay que aclarar que para esas fechas los reyes de España persiguieron y expulsaron  a los árabes, que perdieron hermosos palacios y casas, almacenes, y  todas sus tierras, y que habían vivido entre ellos durante 800 años, que dejaron vestigios imborrables en la lengua española; consultando un diccionario encontrarán gran número de palabras que están marcadas así: Del ár.) Bueno, algunos pudieron regresar a las tierras de sus ancestros, donde eran unos perfectos desconocidos.

Miguel de Cervantes está catalogado entre los rescatables, pero en su familia nadie tiene la suma que piden por él. Así que sabe que estará cautivo de por vida, por ello intenta evadirse cuatro (4) veces, en la primera tentativa realizada en 1576, busca llegar a pie a Orán, caminando 400 kilómetros, y esto está narrado en El Quijote 1,40: Donde el cautivo cuenta su vida y sucesos. NOTA: Esta es una de las historias intercaladas en las aventuras de El Quijote: “Buscó a un moro que a él y a otros cristianos los llevase a Orán, por tierra, y los sacó de Argel; y habiendo caminado unas jornadas el moro los desamparó; por lo cual les fue necesario volverse para Argel al propio encerramiento que de antes estaba, y desde entonces fue muy más maltratado que de antes de palos y cadenas”.

El cautivo compara a Argel con “unas herrerías propias y naturales del demonio”, y los acusa de “ser natural condición suya ser homicidas de todo el género humano”, pero… se le olvida mencionar las máquinas de tortura de “La Santa Inquisición Española”.

Pregunto: ¿Debería Cervantes haber sido imparcial? Ignoraría los acosos de la Inquisición? Existían los periódicos en esos tiempos y lugares?

INTERVENGAN.
Por motivos que no se han podido desentrañar, Cervantes no fue torturado, ni en esa, ni en las otras tentativas de evasión, incluso, en su obra lo afirma refiriéndose a las crueldades de Hasán Agá, rey de Argel, que “Sólo libró con él un soldado español llamado tal de Savedra, el cual, con haber hecho cosas que quedarán en la memoria de aquellas gentes por muchos años, y todas por alcanzar la libertad, jamás le dio palo, ni se lo mandó dar”.

HAGAMOS CONJETURAS: ¿Por qué le trató diferente a los demás cautivos? Con quién estuvo relacionado Cervantes en la cárcel? Escribiría poemas por encargo para el rey?

Hay una cosa muy curiosa, en el capítulo anterior a éste, Miguel de Cervantes aporta unos conceptos que me creo en el deber de comentar con ustedes, escritores de cuerpo cautivo, lo titula:

“Que trata del curioso discurso que hizo don Quijote de las armas y las letras”:
“Prosiguiendo don Quijote dijo:
         -Pues comenzamos en el estudiante por la pobreza y sus partes, veamos si es más rico el soldado. Y veremos que no hay más pobre en la misma pobreza, porque está atenido a la miseria de su paga, que viene tarde o nunca, o a lo que garbeare (estafare) por sus manos, con notable peligro para su vida y de su conciencia. Y a veces suele ser su desnudez tanta, que un coleto acuchillado (2): (Prenda interior ordinaria, lo de acuchillada está dicho irónicamente, por roto) le sirve de gala y de camisa, y en la mitad del invierno se suele reparar de las inclemencias del cielo, estando en la campaña rasa, con sólo el aliento de su boca, que, como sale de lugar vacío, tengo por averiguado que debe de salir frío, contra toda naturaleza. Pues esperad que espere la noche para restaurarse de todas estas incomodidades en la cama que le aguarda, la cual, si no es por su culpa, jamás pecará de estrecha; que bien puede medir en la tierra los pies que quisiere, y revolverse en ella a su sabor, sin temor que se le encojan las sábanas. Lléguese, pues, a todo esto, el día de batalla; que allí le pondrán la borla en la cabeza, hecha hilachas, para curarle algún balazo, que quizá le habrá pasado las sienes, o le dejará estropeado de brazo o pierna. Y cuando esto no suceda, sino que el cielo sea piadoso le guarde y conserve sano y vivo, podrá ser que se quede en la mesma pobreza que antes estaba, y que sea menester que suceda uno y otro rencuentro, una y otra batalla, y que de todas salga vencedor, para medrar (mejorar) en algo; pero estos milagros vense pocas veces. Pero decidme, señores, si habéis mirado en ello: ¿cuán menos son los premiados por la guerra que los que han perecido en ella? Sin duda, habéis de  responder, que no tienen comparación, ni se pueden reducir a cuenta de los muertos, y que se podrán contar los premiados vivos con tres letras de guarismo (3) (Sin llegar al millar). Todo esto es al revés de los letrados; porque de faldas, que no quiero decir de mangas, (4) (las mangas eran gangas o regalos poco confesables; las faldas, honorarios legales) todos tienen en qué entretenerse; así que, aunque es mayor el trabajo del soldado, es mucho menor el premio. Pero a esto se puede responder que es más fácil premiar a dos mil letrados que a treinta mil soldados, porque a aquellos se premian con darles oficios que por fuerza se han de dar a los de su profesión, y a éstos no se pueden premiar sino con la mesma hacienda del señor a quien sirven; y esta imposibilidad fortifica más la razón que tengo.

Consignen este nombre en la memoria: FRAY JUAN GIL, a él se debe que la humanidad tenga el invaluable legado de DON QUIJOTE DE LA MANCHA.
El rescate de Don Miguel de Cervantes.- La familia del escritor logra reunir la suma de 300 ducados, doña Leonor de Cortinas, su madre, hace entrega del dinero a Fray Juan Gil, procurador de la Orden de la Santísima Trinidad, que trabaja a favor del rescate de cautivos, más o menos como una ONG de este tiempo, porque lo logra con dineros privados y públicos.

Fray Juan Gil intenta rescatar a varios españoles principales, cautivos del rey de Argel, durante los meses de agosto y septiembre de 1580, trata de negociar el rescate de los cautivos. el 19 de septiembre Hasán se apresta a zarpar para Constantinopla con cuatro navíos llenos de esclavos y renegados, y siete más de la flota otomana. En una de las galeras, amarrado al banco, encadenado, va Miguel de Cervantes.

Fray Juan Gil decide utilizar dineros destinados a otros cautivos que no han aparecido, y ofrece 500 escudos por don Miguel a Hasán, que acepta con la condición de que los escudos sean en oro de España; el sacerdote corre donde los prestamistas moros para conseguir la suma exigida, regresando apenas a tiempo para liberar a Cervantes.

El acta de rescate dice así:
“En la ciudad de Argel, a diecinueve días del mes de septiembre de 1580, el muy reverendo Fray Juan Gil, redentor susodicho, rescató a Miguel de Cervantes, natural de Alcalá de Henares, de edad de 31 años (iba a cumplir 33), hijo de Rodrigo de Cervantes y de doña Leonor de Cortinas, vecino de la villa de Madrid, mediano de cuerpo, bien barbado, estropeado del el brazo y la mano izquierda. Costó su rescate quinientos escudos de oro/en oro de España. No lo quería dar su patrón, si no le daban escudos de oro/ en oros de España, porque si no, le llevaba a Constantinopla con el”.

Este documento reposa en el Archivo Histórico Nacional de España, Libro de la Redención, folios 157 y 158.

El valor del rescate, calculado en dólares, en moneda de 1990, ascendería, aproximadamente, a la suma de 19.000 dólares.

Poco después, el 10 de octubre de 1580, Miguel de Cervantes presenta ante Fray Juan Gil, representante del rey de España en Argel, un pedimento en  que solicita se haga una información de testigos para presentarla, si fuera necesario, ante el Consejo Real de su majestad.  En este documento, conocido hoy como ‘La Información de Argel’ Cervantes redacta 25 preguntas, que son contestadas por 14 testigos.
Más allá de limpiar su nombre (ya lo vimos en otra clase) de las calumnias lanzadas por Blanco de Paz, descrito por los testigos como “un hombre irascible (iracundo), que detesta a Cervantes.

Este pedimento lo hace Cervantes para poder seguir viviendo y escribiendo con dignidad, es un acto de TESTIMONIO.

Según el psicoanalista Dori Laub, que ha dedicado su vida al estudio del HOLOCAUSTO, los sobrevivientes de una experiencia traumática, no sólo necesitan sobrevivir para contar sus historias, también necesitan contar sus historias para sobrevivir.

USTEDES… ¿TIENEN ALGO QUE ESCRIBIR?


Silvia Betancourt Alliegro
@yastao